Tengo hambre… por aprender

Hace exactamente 2 años leía Nick Campbell en un artículo de 99U.com y me llamo la atención algo que escribió, porque él pudo definir una cosa que nunca supe poner en palabras y es lo siguiente:

” Learning how to learn is one of the things i’m more interested in” 

 

Yo sé que quizás les generé demasiada expectativa con este GRAN hallazgo, pero para mi resume muy bien el hambre que tengo por aprender. Irónicamente es lo menos que quiero  hacer. Porque aprender requiere tiempo, sacrificio y hay un gran costo de oportunidad.

Pero es ahí donde entendí que tenía que poner ojo a hacer las cosas que me incomodan, las que más me cuestan hacer, las que no me gustan, las que NADIE quiere hacer.

Y si me he preguntado: ¿Por qué? ¿Vale la pena aprender?

La respuesta que siempre concluyo es sí, toda la vida vale la pena.

En el mundo hay demasiadas personas que tienen éxito pero no porque vino por añadidura (hay varios casos que sí, pero hablo de la regla y no la excepción).  Es decir a TODOS les costo.

Hay una teoría que descubrí en el libro Outliers de Malcom Gladwell, donde menciona que para que una persona se vuelva experto tiene que dedicarle 10,000 horas. Se imaginan cuánto tiempo. Pero es cierto, a lo mejor no con exactitud, pero aproximadamente es lo que necesitamos para convertirnos expertos en solamente una cosa.

Me pongo a pensar en estas personas que tienen éxito: Elon Musk,  Jeff Bezos, Travis Kalanick etc. Seguramente sí cumplieron más de las 10,000 y no viendo Youtube.

Lo que siempre me repito es: si el pudo, ¿por qué yo no? La diferencia es que tienen ganas de aprender.

Creo que cada uno debemos de encontrar ese deseo puro y genuino que nos motive hacerlo aunque no queramos.

No es imposible , solo basta tener las ganas de hacerlo y renunciar a mis deseos. Renunciar a lo que quiero ahorita, por lo que quiero obtener en un futuro.

¿Por qué gasto tanto?

Esta es una pregunta que me hecho mil veces, sé que no soy la única. Suena CASI una pregunta existencial. Por más que pensemos, busquemos, revisemos el estado de cuenta, simplemente concluimos que no sabemos.

Siempre me he fijado mucho en este comportamiento y sobre todo qué es lo que nos lleva a perder TANTOOO el control dentro de nuestro presupuesto

Pero les quiero contar algo que me pasó:

Una vez como cualquier otra persona fui a almorzar a un famoso centro comercial, me encontraba en el “food court” obviamente yo también iba a comprar comida, eran las 12:45 pm aproximadamente. Me sorprendí porque estaba súper LLENO y no, no estaban regalando comida.

Había colas grandes en cada restaurante, pero dije: ¿Por qué? No era día de pago y pienso que no es normal este comportamiento, es decir, si han tenido la oportunidad de estar en otros países, el comportamiento es totalmente diferente.  Me puse a pensar, me imagino que son personas como yo, que no pensaron en su almuerzo o a lo mejor les da pereza cocinar, su casa queda lejos, solo tienen una hora de almuerzo y ajá saque muchas ideas. Pero después reflexione y dije: si yo quisiera prepararme mi comida todos los días, lo puedo hacer, pero no lo hago

¿Por qué pensamos así?

¿En que momento pasó? Nos hemos acostumbrado a ser cómodos, a no esforzarnos, a ser prácticos, a optar por lo fácil. Y no es malo comer afuera, yo creo que sí está dentro de tus capacidades, lo hagas, pero si no, no. Pero, ¿por qué no nos esforzarnos un poco más?

Yo creo que:

Estamos dispuestos a dar nuestro dinero por obtener comodidad. Nos volvemos consumistas. Sí, todos lo sabemos, nos gusta acumular y tener. Quizás la mayoría me diga, no Gaby, “I don´t know what you’re talking about”, pero yo sé que muy dentro sí.

Saben que según la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples 2015 (Dato no tan actualizado), menciona que El Salvador es uno de los países con mayor consumo en El Salvador en el 102.1 % del PIB de ese año. Ese número asusta, somos uno de los países más consumistas.

Es irónico que siendo “marketer” puntualice en esto pero es algo que no lo podía dejar de decir.

Consumir no es malo, pero lo exceso lo es, porque si consumiéramos de la misma manera que invirtiéramos en nuestro país, este “artículo” ni existiera.

 

Agradezcamos por lo malo, lo feo y lo no tan bueno

Antes de empezar, quiero contarles por qué estoy escribiendo sobre esto.

Todos los años en general son buenos, terminan siendo más cosas positivas que malas pero este año, de verdad fue todo lo contrario (esta frase yo sé, es cliché).

Esta foto les puede describir gráficamente cómo me fue y creo que muchos se pueden sentir identificados:

Pasaron muchas cosas, entre ellas: enfermedades, fracasos GRANDES, aprendizajes, lecciones, heridas, sufrimientos, circunstancias incontrolables, decepciones, alegrías, pérdidas y la lista puede seguir…

Pero qué tuvo de diferente este año que los demás, ¿será que realmente me pasaron más cosas malas que buenas o estoy exagerando?

Me puse a evaluar mi vida y sinceramente a mis 26 años, sí, he tenido años más complicados que este, entonces, ¿por qué pienso que este fue el peor?

Después de estar postergando responder esta pregunta, concluí que no fue todo malo, feo y no tan bueno lo que me pasó, porque eso es una constante; es decir eso siempre estará fijo. Descubrí que lo que habia cambiado es algo  variante es decir yo, mi actitud ante la vida.

Una actitud llena de miedo, pesimismo y cero agradecimiento. Me enfoqué más en mi lista de cosas buenas que me tienen que pasar que las cosas malas.

Estos últimos meses he entendido que mi resolución de año no debería depender si cumplí todas las cosas que me propuse, sino que a pesar de todo, lo logre. Estoy aquí cuando muchos no llegaron.

Hoy me pregunto, si literalmente fuera el niño de la imagen, qué hago: ¿Me deslizo con miedo o levantó las manos?

(Aquí pueden contestar ustedes)

Hoy quiero hacer un brindis virtual agradeciendo por lo malo, lo feo y lo no tan bueno, no porque no me pasen cosas malas sino porque mi actitud cada año sea de resiliencia y llena de coraje, que no exista espacio para la  queja ni la autocompasión.

Es hora de dejar de ver la foto y empezar a ver el video completo

Feliz 2019.

Al mundo le haces falta TÚ

Desde que nacemos, cada palabra, situación y experiencia nos forma.

Crecemos en una sociedad con v prejuicios y estereotipos pero a pesar de eso sobrevivimos.

Se nos enseña que el éxito es una camino lineal; estudiar y obtener excelentes notas, trabajo soñado, mucho dinero, viajes , restaurantes lujosos, casas grandes  y TODO lo que se puedan imaginar. Cuando vemos una persona que logra todo lo que les mencione  solo nos queda decir: WOW (para los que me conocen saben que es una palabra que digo mucho, así que imagínenme diciéndola), nos asombramos mucho. Más si está joven, es un logro.

No, no lo niego admiro mucho a las personas que logran demasiado tan pronto y me alegro por ellos. Pero a mi manera de ver las cosas el problema no es  lo que obtengo. Y por eso me pregunto:

¿Por qué ese es el camino al éxito? ¿ Por qué tener más que los demás me hace exitoso? ¿Por qué CRECER económicamente es el mayor logro en la vida?

La verdad  que analizando nos enfrascamos tanto en el EXTERIOR , en tener, vernos bien y tener una buena imagen. Ajá, y nuestro interior, todos lo olvidamos.

Nadie nos dice que tenemos que tenemos que CRECER POR DENTRO. Ahí está nuestra personalidad, sentimientos y emociones ahí sale a relucir nuestra humanidad; porque al final y al cabo no nací siendo : “Empleado de oficina o Gerente” . Soy humano, soy de carne y hueso.

Tenemos alma, espíritu y corazón. Yo me pregunto: ¿De qué las estamos alimentando?

La respuesta es de NADA. Le dedicamos más tiempo a lo externo, a lo que ven todos.

¿Acaso en al universidad me enseñan a como compartir con el que no tiene?

¿Acaso un título de estudio superior me enseña a hacer amable con las personas?

¿Acaso un carro del año me ayuda hacer más desprendido y no pensar tanto en mi?

¿Acaso en el trabajo me van a enseñar a reconocer mis errores y pedir perdón?

Y no quiero que se hagan una idea que considero que son cosas malas, al contrario son cosas buenas. El problema es que el 90% nos enfrascamos en conseguir eso que la sociedad nos dice que es  ÉXITO y el otro 10% no lo dedicamos a nosotros mismos, hacer humanos, hacer mejores personas.

Al mundo le hace falta gente que sea inteligente, pero que sea HUMANA.

Al mundo le hace falta buenos gerentes, pero con buena actitud y con corazón genuino.

Al mundo le hacen falta políticos, pero que sean honestos.

Al mundo le hace falta personas menos egoístas.

Al mundo le haces falta tú.

 

 

 

 

 

 

“Don’t tell you are funny… tell me a joke”

Esta frase se la escuche a un compañero de trabajo hace un par de años (si me lee sabe quién es, gracias btw). Pero me ha sonado mucho durante el tiempo que he trabajado.

Si tocamos el ámbito de las marcas, esto hace demasiado sentido, me gusta mucho la perspectiva de Simon Sinek con respecto a este tema, en su libro Start With Why menciona mucho el Brand Purpose. Si no entendiera las marcas me pareciera un poco raro que las marcas tengan una “creencia” pero como las entiendo, me hace todo el sentido.

Las marcas que tienen más éxito en los negocios son las que tienen un propósito, una razón de ser, funcionan igual que nosotros. ¿Qué nos mueve? ¿Qué nos hace levantarnos todos los días? Ciertamente cuestionarnos nos incomoda pero resuelve.

Las marcas exitosas tienen eso en común; el producto que venden puede ser lo más funcional del mundo y hay un mar de competencia pero la diferencia está en la creencia. Y no la que muchos pensamos mercantilmente que es vender; sino que va más allá que un fin monetario.

El ejemplo claro es como le define Simon con el Golden Circle:

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Simon Sinek sabiamente dice: “Las personas no compran lo que haces, sino por qué lo haces”. Es totalmente cierto.

Marcas como: Apple, Dove, Starbucks apelan más allá del producto, van a la causa con la que cualquier consumidor se pueda sentir identificado.

Si una marca se pregunta: ¿Qué hago?, fácilmente se puede responder, pero si pregunta , ¿por qué lo hace? Y no se sabe responder, tenemos un problema, difícilmente cualquier consumidor van querer ser parte de la marca

La meta no es vender lo que las personas necesitan, la meta es vender a la gente en lo que la marca cree. Lo mismo sucede con tus consumidores y  tus empleados, la meta no es contratar a personas que necesiten trabajo, es contratar personas que creen en lo que tu marca cree.

Si quieren saber más, aquí les comparto la Ted Talk sobre su libro:

 

 

 

 

 

Escribir

Escribir es lo que más me gusta hacer y es lo que menos hago.

Encontrar tiempo para desahogarme con palabras es algo que disfruto mucho. Es que encuentro consuelo en las palabras, son firmes e inequívocas; pueden andar con rodeos pero al final siempre lo dicen todo.

Admiro a las personas que tiene elocuencia al hablar y saben qué responder (no es que no lo tenga creo que todos lo tenemos de alguna manera) pero si me dan elegir entre las dos, me quedo con esta, con el papel en blanco

Un libreta, cuaderno, agenda y un lápiz es música para mis oídos, no soy escritora y no pretendo serlo, pero lo que me marca de esto es  poder tener la capacidad de expresarte y sobre todo materializar tus pensamientos.

Empiezas a escribir y TODO empieza a salir, lo bueno y lo malo. Con las palabras tienes el poder de construir y también de derribar, de alegrar o decepcionar.

De chiquita escribía para que vieran que podía, no sabía cómo, tenía mala la letra y varios errores ortográficos, pero de alguna manera lo lograba.  De grande también escribí para otras personas me leyeran, pero nunca escribí para mi.

 

 

 

¡Celebremos los fracasos!

Qué bien cuando las cosas te salen como las planeaste, por ejemplo: te sacaste 10,  te salió el trabajo que andabas buscando,  tu jefe te felicito por tu buen rendimiento y luego le contás a tus amigos y familia y ellos te dicen: ¡Vamos a celebrar!

Pero, qué pasa cuando les decís  lo contrario, que no te salió el trabajo que querías o que tu jefe te vive regañandote y  puede que estudies y no funciona nada porque siempre te sacas mala nota, ahí nadie dice de nada sobre “celebrar” y lo único que hacen es hacer esta cara –> 😦

Todo lo podés resumir en una palabra: FRACASO. Pero, ¿qué es el FRACASO? Es la caída o ruina de lo que queríamos y no obtuvimos. Cuando esto pasa, de verdad nos sentimos mal y existen sentimientos de derrota en cada uno de nosotros.

Pero, ¿quién nos ha hecho creer que el FRACASO es malo?

El fracaso no es malo, es una oportunidad de mejorar y celebrar, por cada vez estamos más cerca de donde queremos estar. El fracaso es lo que nos perfecciona y en el error es donde está el aprendizaje.

Cuando pienso en fracaso, se me viene a la mente Thomas Edison, Henry Ford, Walt Disney, Steve Jobs, Soichiro Honda y un sin fin de inventores más, que en realidad confirma el hecho que el éxito es 99% fracaso.

Cada vez que fracasemos hay que alegrarnos porque estamos más cerca de nuestro objetivo. Es hora de cambiar el: fracasar, fracasar, fracasar por celebrar, celebrar,celebrar.

La simpleza de la creatividad

La creatividad es simple, no necesitamos de grandes conceptos, adornos o ejecuciones para solucionar problemas,  solo necesitamos una idea lo suficientemente buena que responda de una manera sencilla a lo que necesito.

De chiquitos todos nos enfrentabamos a un montón de problemas  y cuando pedíamos ayuda nos decían: “Usa el sentido común” y fácilmente lo solucionabamos

Pero pareciera que TODOS  nos enfrascamos en no utilizarlo.

 Qué difícil usar algo tan sencillo, aveces nos matamos buscando ideas para solucionar las cosas que lo último que ocupamos es el sentido común.

Les voy a poner un ejemplo:

La NASA se enfrento a un problema en 1960 para recolectar información mientas estaban en órbita. El problema era que estando allá los astronautas no podían escribir nada, no lograban que lapicero funcionara en gravedad cero. Para resolverlo,  la Nasa empleo una  GRAN  investigación para ver qué se podía hacer para solucionar el problema. Después de un tiempo y un par de dólares menos, presentaron  ” El lapicero del astronauta” que inmediatamente le dieron su uso. Ya los astronautas podían desahogar sus pensamientos e ideas estando en la órbita, incluso podían mandar postales desde el espacio.

Astronauta escribiendo

Mientras tanto el programa espacial de la Unión Soviética  había resuelto el problema del lapicero cero gravedad, ellos simplemente usaron lápices.

La diferencia entre ellos y los de la NASA, es que usaron el sentido común.

Cuando nos enfrentamos  a un problemas tenemos que tener presente los principios de la simplicidad. No es más creativo quién hace lo más grande y ruidoso sino el que lo hace más efectivo.

Una gota de Neuromarketing

Cuando las personas toman una decisión de compra se ven influenciadas por varios factores, entre ellos esta: la cultura, el status social, educación, etc. Todo esto hace la decisión sea más predecible. Cuando las personas deciden comprar, no compran porque simplemente quieren comprar, sino que existe una razón más profunda y es la necesidad.

La necesidad sabemos que puede ser muy relativa y dependerá del estado de la persona en la sociedad. Según Maslow existen cinco niveles relacionados a la necesidad: necesidad fisiológica, necesidad de seguridad y protección, necesidad social, necesidad de autoestima y de autorrealización estas necesidades mencionadas anteriormente dependerán de la situación de la persona y los factores  intervienen en la decisión de compra.

Se puede decir que cuando la persona identifica su necesidad, comienza el proceso de decisión de compra. Es decir, que cada persona busca información del producto o servicio que desea, esto lo puede hacer de forma pasiva, es decir de una manera despreocupada o bien lo puede hacer de manera dinámica intentando encontrar información. Posteriormente, sigue la evaluación de alternativas y el consumidor contempla los beneficios de cada producto y valora las características. Según la valoración de las alternativas, el consumidor hace la compra, decidiendo la marca, la cantidad, el lugar, fecha y cómo efectúa el pago. Es importante destacar que no todas las personas pasan por este proceso ya que una compra impulsiva se pasa directamente a este último paso.

En El Salvador, el proceso de compra cada vez es más difícil, porque hay muchas alternativas en el mercado. El esfuerzo de las marcas por ser seleccionados cada vez es mayor, las empresas recurren a diferentes herramientas para persuadir al consumidor para comprar su marca, una de ella es la aplicación del neuromarketing.

El Neuromarketing es una disciplina que une la neurociencia y el marketing  y tiene como finalidad incorporar los conocimientos de los procesos cerebrales para saber qué acciones debe de seguir una marca.

La mayoría de marcas ocupan esta herramienta para que se les facilite influir en la decisión de compra de sus clientes. La importancia del neuromarketing radica en conocer lo que realmente el consumidor piensa al comprar el producto.

Una de las empresas que aplica el neuromarketing es la empresa Starbucks; ellos han utilizado esta técnica para determinar la emoción que siente su consumidor al tomar su café y la experiencia de los consumidores en sus puntos de venta. Starbucks ha sido reconocida por aplicar estrategias sensoriales para atraer a sus consumidores mediante tácticas que incentivan la compra a través del olor, vista, audición y tacto. Una de las filosofías de Starbucks es “No tener clientes” si no, “Tener fanáticos de su marca” y es así, por medio de esos detalles de pertenencia, agrado y confort que hacen este establecimiento uno de los más exitosos en la industria del café.

Martin Lindstrom, conocido mundialmente por sus estudios de neuromarketing y la relación de las marcas con los sentidos, ha demostrado que el 75% de las emociones que generamos cada día nacen de lo que olemos, y no de lo que vemos. A pesar de esto, dice que el 83% de toda la comunicación comercial a la cual nos exponemos cada día, busca conquistar nuestros ojos. Este es un dato importante que nos permite tener un parámetro hacia qué tipo de estrategia podemos tomar en cualquier empresa.

¿Por qué publicidad?

Hace bastante quería hablar de esto.

Soy una persona que siempre se pasa haciendo preguntas y cuestionando las decisiones que tomo o dejo de tomar. Las cosas que hago, o no hago, las cosas que amo y las cosas que no.

Un día me pregunte: ¿Por qué publicidad? ¿Por qué no ingeniería? ¿Por qué no leyes?

La verdad no me pude responder. Pero en el camino me he dado cuenta por qué. La publicidad para muchos parecerá la manera más burda de provocar una acción en una persona. Yo no lo veo así. La publicidad para mi is bae.

Lo que quiero decir es que es súper chiva. En esta industria no es necesario ser superhéroe para cambiar una realidad, no necesitas estar en la política ,economía o ser alguien importante. Eres capaz de cambiar y transformar lo que sea con tan solo una GRAN idea.

Como decía el sabio Spiderman: “Un gran poder conlleva una gran responsabilidad”. Pero enserio, es así. La responsabilidad que tenemos es enorme, somos responsables de lo que creamos, pensamos y proponemos. El peso que lleva un publicista es enorme, tienes el poder de construir o derribar, de transformar y convertir.

Quiero y soy publicista porque me gusta ver el lado positivo de las cosas

Les tengo que decir algo: la publicidad va más allá de los premios y reconocimientos La publicidad te quiere sacudir y te dice: “Mirá aquí”, “Ponele atención a esto”. Lo bueno es que no solo se limita a las marcas comerciales, sino que llega a acciones sociales y cambia su realidad.

La publicad hace esto:

  • Quiere hacerte creer que un lapicero, no solo es un lapicero, sino que es el primer paso que necesitas para escribir tu historia.
  • Quiere hacerte creer que tu teléfono, no solo es un teléfono, es el medio que te facilita la comunicación con todos los que amas.
  • Quiere hacerte creer que  un carro, no solo es un carro, es TU CARRO, que te lleva y te da el control de tu destino.

Por eso amo la publicidad y es es el lado que yo decido ver. Y tú, ¿cuál escoges?